Elegia
Manuel Salvador Briceño!
Hoy te damos las gracias por tus reproches y consejos. Por todo lo bueno que nos enseñastes, por el cuido que nos distes cuando apenas éramos unos niños y ahora que nos abrimos caminos a la vejez.
Te damos las gracias, por que siempre fuistes; un amigo, un padre, un abuelo, un bisabuelo bondadoso, lleno de paz y sabiduría.
Porque amabas la verdad, la justicia y la rectitud.
Porque en medio de tantas necesidades propias y ajenas nos enseñaste la bondad y la caridad con nobles sentimientos.
Porque nos enseñastes a luchar por nuestros sueños y nuestras ilusiones.
Porque siempre nos guiastes por senderos llenos de alegría dándonos aliento con tus sabias palabras en nuestros momentos tristes
Porque con tu mirada sabia y profunda, por tu expresión tan serena, por tu paciencia y tesón; nos hicistes ver las cosas de una manera diferente.
Porque por ser un hombre testarudo, aferrado a tus convicciones; nos enseñastes el amor cuando leías e interpretabas la Biblia. Cuando nos hablastes del cristo que lo dio todo por nosotros y sin embargo ya lo habíamos olvidado, y ahora cuando vemos a tus hermanos en la fe, regocijados por la promesa de que ahora estas junto a el, nos llenas aun mas para instruirnos en la vida.
Gracias por tus desvelos, por tu amor paternal.
Ahora comprendemos que hombres como tu hay pocos, y siempre estarás con nosotros tendiéndonos un calido abrazo de solidaridad en las dificultades.
Elevamos una plegaria por aquellos que aun tienen la dicha de disfrutar la alegría de combatir la tristeza y la muerte junto al noble corsario de grandes principios para que en la batalla por la vida valoren en lo más profundo la compañía de un padre, un abuelo, un bisabuelo, un amigo sincero, que al paso de los años nos marca el camino a seguir para sembrar en la distancia y en el tiempo "La semilla del amor".
Elevamos una plegaria por los ancianos que nos dejaron abierto el camino para seguir el ejemplo de la dignidad y el coraje, para trazar el mapa de la felicidad de la vida por la vida misma.
Elevamos una plegaria por nosotros, que hoy tenemos la desdicha de dejar bajo un pedazo de tierra; el cuerpo del que nos represento en las grandes contiendas, pero sin embargo nos regocijamos, por que sabemos que hoy esta viviendo un mundo mejor junto aquellos seres queridos que ayer partieron y hoy salen a su encuentro.
Siempre, siempre estarás en nuestros corazones ya que en la distancia y el tiempo tu calido abrazo es fuente de grandes inspiraciones!
