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La Coctelera

ESTELAS Y HUELLAS

No escribo para los intelectuales. Ni por simple vulgaridad para entretener a alguien. No me conformo con ser, juguete del destino y esclavo del pensamiento de los demás.

12 Noviembre 2008

Lo mucho, poquito o nada, de una pequeña historia.

Aquella tarde, ella me sedujo con sus dulces encantos de mujer bonita. Cuando tendida en la arena de aquella playa, bronceaba su bello cuerpo desnudo, sin importarles los riesgos previsibles; que debía afrontar mas tarde, cuando mis ojos la contemplaron cual Venus o Afrodita, ansiosa de amor y sexo.
Su sensualidad despertó en mi, el deseo y los impulsos de la carne, para convertirme en un esclavo de su erotismo. Su pasión me condujo por los territorios inexplorados del placer humano, donde viví la experiencia mística de lo desconocido, exiliándome en su mundo aparentemente inmoral, perverso, y corrupto. Donde se deja a un lado los sentimientos de aquello que llaman “Amor” y se sustenta la “Felicidad” a base de lo material y los antojos del cuerpo.
(Mucho tiempo después, fue que comprendí el por que, de sus desenfrenos y la gula de sus instintos sexuales).

Pero esa es otra historia.
Sucedió que una noche, se demarcaron el éxtasis de sus orgasmos, (algunas veces exagerados) y los principios de mis fronteras emocionales y sentimentales. Planteé sincerar nuestra relación, pero ella eludió mi proposición argumentando que: la esencia de su felicidad no podía comprometerla con alguien en especial, y si bien era feliz, al estar a mi lado, era también feliz por la libertad de vivir, sin limitaciones ni sumisiones, las horas que, por fortuna el destino y la vida, le habían brindado. Decepcionado, aunque no convencido, por sus palabras, comencé a sentirme solo, vació, como en medio de un desierto humanizado. Así se lo hice saber. Pero ella, con su filosofía de ver las cosas, de una manera diferente me recomendó explorar, en lo mas recóndito de mi espíritu, el verdadero significado de los sueños de mi vida. Y fue allí, donde encontré, un “Oasis” deshabitado, donde había muchas “riquezas”, para compartir. Celebramos juntos el descubrimiento. Compartimos al máximo nuestro tesoro. Pero por otra parte, de manera egoísta y por separado, los dos construimos un bunker contra toda invasión, y nos guardamos el secreto, para no ser vulnerables a los comentarios de aquellos, que se oponían a nuestra relación. Derrochamos todo el cariño de la piel. Pero en el interior, de cada uno de nosotros, guardamos con recelo, lo mas sublime y tierno de nuestros sentimientos, para ahorrarnos palabras, a la hora de deshacer, aquella exótica y alocada sociedad emocional. Nos llenamos de triunfo ante las adversidades.
Nos hicimos irreductibles ante las circunstancias, para mantenernos firmes a nuestros deseos y satisfacciones. Pero, cuando creímos haber madurado el “Amor”, cuando por fin, decidimos consolidarnos íntegramente como “Parejas” para ir mas allá de nuestra atracción, fracasamos.
Si, Fracasamos. Confundidos por lo vivido en el pasado y en el presente, nunca nos preparamos para enfrentar, el futuro explosivo de los días venideros. Donde ante los ojos, de todos los que nos rodeaban, yo era el “Profesional intelectual”, enceguecido por los placeres del sexo, y ella la misma “Puta”, pero ahora con apellido, o la nueva “Señora De” , con un pasado oscuro, pero reivindicada por el “Amor”.
Obstinados ya, de tantos comentarios absurdos. Huimos desesperados a refugiarnos a otra ciudad. Para iniciar según lo creíamos, una nueva vida sin pasado y sin reproches. Donde lo compartiríamos todo, sin inhibirnos de algo, o nada que pudiera deshacer nuestro romance.
Pero el tiempo es duro y cruel, cuando el amor es débil, y los temores, desconfianzas y celos, saturan los pensamientos y contaminan el alma.
Nos hicimos posesivos uno del otro. Cobrándonos a diario, el precio por estar juntos. Alejados de los principios morales de nuestro entorno y sin un alguien solidario con nuestra “causa”. Por acuerdo compartido; decidimos alejarnos por un tiempo. Para reflexionar a “Solas” los pro y contras de nuestra convivencia. Pero sin dejar de comunicarnos; para intercambiar ideas y opiniones, sobre nuestras experiencias, ante las diferentes opciones, para alcanzar la satisfacción de nuestros verdaderos sueños, y así poder determinar:
A donde queríamos llegar.
Que limitaciones debíamos superar.
Que deseábamos ser como personas.
Que potencialidades teníamos y debíamos desarrollar.
Que familia queríamos integrar.
Que hijos nos gustaría formar.
Que calidad de padres queríamos ser.
Que matrimonio deseábamos realizar.
Que calidad de pareja deseábamos tener.
Que felicidad queríamos construir.
Quizás haya sido la lejanía corporal. La necesidad del roce de piel. Nuestra“incapacidad” para canalizar razonablemente, el buen camino de nuestros destinos, quienes definieron las respuestas a nuestras inquietudes. Porque al final, y en muy corto tiempo, los dos transformamos nuestras vidas, y ahora nuestros principios, demarcan las razones radicales que nos separan.
Yo conocí, a alguien muy especial. Quien llenó todos los vacíos de aquella relación explosiva y estéril.
Formo parte de un hogar feliz, y cultivo los principios morales e intelectuales en los retoños de mi felicidad, ahora bendecida por el verdadero “Amor”.
Mientras que ella:
Se convirtió en la artista exclusiva de un cabaret de renombre. En la reina mas bella y sexy del desnudo.

En la dama de compañía, más codiciada y más cotizada de aquella ciudad cosmopolita, donde nos separamos.

Pero esto, también es otra historia.

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Elynmer

Elynmer dijo

Hola tio, tus poesias son muy lindas y tiene mucho con la realidad exclusivamente con el parrafo que trata de la dama de compañia que tiene que ver con alguien que quizas conocemos..... besos.... saludos!!!

3 Diciembre 2008 | 03:41 PM

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ESTELAS Y HUELLAS

Ciudad Ojeda, Venezuela
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Esta enmarcado en nuestro tiempo. Cuando a todos los espíritus sin distinción de clases, ni de credos; nos preocupa la agitación presente o lo que pasará en el futuro. Escribo para que mi canto acierte en la lucha de aquellos, que combaten por una vida mejor. En una nueva sociedad, por un hombre nuevo. Con solo su entereza. Su coraje. Con la firmeza de quien sabe, que ha escogido un camino lleno de sacrificios, erizado de dificultades, para conquistar un mundo mejor para su pueblo. No escribo para los intelectuales. Ni por simple vulgaridad para entretener a alguien. No me conformo con ser, juguete del destino y esclavo del pensamiento de los demás. Creo en los pasos que van más allá, de las puertas de las pequeñas escuelas y abren el camino de una Universidad improvisada. El hombre cae por falta de cultura y a fuerza de fracasos, pierde la confianza en sí mismo. Sin cambiarle los colores al cielo y a los horizontes; creo en el advenimiento de una mañana distinta. En la transformación del hombre, en el fluir histórico del presente. Creo en la patria nueva. Creo en la poesía sencilla, del asalariado hombre del pueblo, como un medio de expresión para denunciar las injusticias, y creo también; en el trueque de esa poesía; por el fusil subversivo, el fusil libertario. Toda frase que yo escriba, o tome de otro autor, tendrá por fuerzas; el alma de todas las músicas, los misterios, sonrisas y lagrimas del hombre. Me es sospechoso aquel que dijo: El dolor es eterno como el arte y por ende el padre de todas las bellas melodías del universo. El hombre siempre ha perseverado en la lucha revolucionaria, y ha manifestado siempre, una actitud irreductible, ante la causa que lo oprime. Ha mantenido su resistencia. Ha rescatado valores desde la oscuridad de la tierra y ha llevado a todas partes; su personalidad de guerrero, de rebelde combatiente contra el dolor y la injusticia. Ha ido sintiendo más de cerca la angustia del pobre, el fatalismo del indígena y ha comprobado la impotencia de un sistema, que proclama libertad y democracia, legalizando el juego y la prostitucion. Donde el capitalismo hace grandes negocios, vendiendo la droga a la juventud. Donde el patrón explota miserablemente al obrero, y el terrateniente trata todavía al campesino como si fuera su esclavo (Perro servidor de sus ansias). Vivo con la alegría y la esperanza del hombre redimido, que va hacia la libertad, de ser plenamente hombre. Lucho por librarnos de la ignorancia y el hambre. Para que ya no mueran los sueños. Por la construcción del mundo y el dominio de la tierra. Lucho por la evolución de quienes luchan; por la justicia social, que pasa de los medios legales a los ilegales, de la revolución pacifica a la revolución armada. Lucho por el clamor de este momento histórico, que estamos viviendo. No me mueve el odio. Me mueve el amor. Ese mismo amor que Bolívar, Sandino, San Martín, Ernesto “Che” Guevara, y todos los que han sucumbido en defensa de la patria, han legado a los Latinos Americanos para hacer de esta tierra, un ejemplo a seguir por los pueblos del mundo. Yo amo la sonrisa del niño del campo y me duele entrañablemente la del niño de la calle. Amo la inquietud que vive en ellos. Me duelen los pasos del mendigo de la ciudad, con todo su mundo imaginario, de mariposas de hilo, de plata y de oro, con sus calles tristes y sus calles alegres, con sus mil almohadas de recuerdos. Amo a la mujer que busca desesperadamente al hombre para amarlo, pero no a la que se pierde en medio de la oscuridad de la noche ansiosa de encontrar al macho para aparearse con él. Amo a la mujer; que en su preñez deseada, confía llevar en su vientre; la chispa revolucionaria de su compañero. Amo a la vieja constructora de principios (La historia heroica de mis ancestros). Amo el despertar de una mañana ruidosa en los más apartados pueblos, donde la noche jamás será cómplice del genocidio, ni amiga del sanguinario toque de queda. Amo la guerra justa de los oprimidos contra sus opresores. El canto nacido en la batalla, y amo también las voces que a pesar de la distancia y el tiempo, aun no han sido calladas. Las frases de mis poemas son y serán siempre: El amor, la libertad, y el grito inconforme del hombre nuevo. No creo en la muerte del poeta, como tampoco en aquellos homenajes póstumos, donde se publica su poesía, a través de un vulgar libro de memorias publicado con sospechas; de reivindicar relativamente su nombre. Creo mas bien; en la extensión de esa poesía siguiendo en la practica el combate que aquél nos haya legado. Considero el alarido del neonato del campo, que dentro de los ranchos de bahareque, nace sin ningún tipo de asistencia medica, como el primer grito de protesta ante este sistema capitalista. Creo en ese niño al que llamaran cimarrón. Creo en el triunfo de la revolución Cubana, la revolución Nicaragüense, y creo también, en la pronta victoria del pueblo Venezolano, reafirmando en mis cantos las frases de esta vieja metáfora: ** EL AUGE REVOLUCIONARIO ES COMO UN BARCO EN LA MAR, DEL CUAL SE DIVISA DESDE LA COSTA; LA PUNTA DEL MASTIL. ES COMO SOL NACIENTE; CUYOS RAYOS LUMINOSOS SE VEN A LO LEJOS; POR EL ORIENTE. ES COMO UNA CRIATURA QUE VA A NACER Y SE AGITA IMPACIENTE DENTRO DEL VIENTRE DE LA MADRE ** ** MAO TSE TUNG jesalbri@gmail.com

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