19 Mayo 2010
Se escucha el estruendo
de una escopeta
en medio del silencio
de la noche
y todo el pueblo
se despierta confuso
y sale corriendo
al jardín
de aquel rancho
de una sola habitación
donde un hombre
semidesnudo
nervioso
y sollozante
abre las puertas.
Mientras tanto
ella derramaba
sus últimas
gotas de sangre
tendida en el suelo
y dos palabras
escritas al rojo vivo
se levantaban gritando:
- Él fue.
servido por Jesus Salvador
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19 Mayo 2010
Yo nací entre el espacio muerto.
Viví una ilusión.
Me inspire en la guerra
para crear un mundo diferente
pero también su destrucción.
Ultrajé a la Luna
en una noche sin estrellas
y la hice abortar el Sol.
Encendí una hoguera
entre las aguas muertas
y avivé las llamas con hielo.
Yo conquisté mi propio cielo
y fui feliz a mi manera!
Por lo que no me importa;
mi estimado amigo,
permanecer una eternidad
acostado y sin hacer nada
en este pedazo cuadrado
de tierra seca.
Que ha hecho Usted?
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servido por Jesus Salvador
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19 Mayo 2010
Manuel Salvador Briceño!
Hoy te damos las gracias por tus reproches y consejos. Por todo lo bueno que nos enseñaste, por el cuido que nos distes cuando apenas éramos unos niños y ahora que nos abrimos caminos a la vejez.
Te damos las gracias, por que siempre fuistes; un amigo, un padre, un abuelo, un bisabuelo bondadoso, lleno de paz y sabiduría.
Porque amabas la verdad, la justicia y la rectitud.
Porque en medio de tantas necesidades propias y ajenas nos enseñaste la bondad y la caridad con nobles sentimientos.
Porque nos enseñaste a luchar por nuestros sueños y nuestras ilusiones.
Porque siempre nos guiaste por senderos llenos de alegría dándonos aliento con tus sabias palabras en nuestros momentos tristes
Porque con tu mirada sabia y profunda, por tu expresión tan serena, por tu paciencia y tesón; nos hiciste ver las cosas de una manera diferente.
Porque por ser un hombre testarudo, aferrado a tus convicciones; nos enseñaste el amor cuando leías e interpretabas la Biblia. Cuando nos hablaste del cristo que lo dio todo por nosotros y sin embargo ya lo habíamos olvidado, y ahora cuando vemos a tus hermanos en la fe, regocijados por la promesa de que ahora estas junto a el, nos llenas aun mas para instruirnos en la vida.
Gracias por tus desvelos, por tu amor paternal.
Ahora comprendemos que hombres como tu hay pocos, y siempre estarás con nosotros tendiéndonos un calido abrazo de solidaridad en las dificultades.
Elevamos una plegaria por aquellos que aun tienen la dicha de disfrutar la alegría de combatir la tristeza y la muerte junto al noble corsario de grandes principios para que en la batalla por la vida valoren en lo más profundo la compañía de un padre, un abuelo, un bisabuelo, un amigo sincero, que al paso de los años nos marca el camino a seguir para sembrar en la distancia y en el tiempo “La semilla del amor”.
Elevamos una plegaria por los ancianos que nos dejaron abierto el camino para seguir el ejemplo de la dignidad y el coraje, para trazar el mapa de la felicidad de la vida por la vida misma.
Elevamos una plegaria por nosotros, que hoy tenemos la desdicha de dejar bajo un pedazo de tierra; el cuerpo del que nos represento en las grandes contiendas, pero sin embargo nos regocijamos, por que sabemos que hoy esta viviendo un mundo mejor junto aquellos seres queridos que ayer partieron y hoy salen a su encuentro.
Siempre, siempre estarás en nuestros corazones ya que en la distancia y el tiempo tu calido abrazo es fuente de grandes inspiraciones!
servido por Jesus Salvador
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19 Mayo 2010
Aquella noche; no fue una noche como las demás.
Sublevado ante la realidad de ser esclavo del recuerdo, tras
las rejas de una vieja prisión de soledad, aquél hombre,
rompió con las cadenas de su propia conformidad y “arrecho”;
salió a la calle, en busca del significado de la vida por la
vida misma.
Primero la buscó en el fondo de una botella de alcohol, y en
las piernas sensuales de una prostituta. Luego, en el amor
explosivo de su compañera, y más tarde en la sonrisa de un
niño. Pero aun así, el hombre se sentía solo, inconforme,
vacío.
Desesperado; en un arranque de locura, tomó el cielo por
asalto, e hizo la Luna prisionera, la esclava de sus pasiones,
su amante incondicional, hasta hacerla concebir una estrella,
la primera de ellas, la más grande de sus sueños.
Esperó mil años para verla nacer, y otros mil para multiplicar
su amor en la distancia, en el espacio, y en el tiempo. Hasta
convertirse en el padre de todos los astros, en el amo de todo
el universo.
Desde entonces; lo vemos salir al alba, tras cada mañana, con
aire de grandeza, mostrando con orgullo sus canas y su barba,
el símbolo de su omnipotencia narcisista.
Aquella noche; no fue una noche cualquiera.
Aquella noche, fue la primera noche que tuvo:
Un rojo amanecer!
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servido por Jesus Salvador
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19 Mayo 2010
La mujer agonizaba en el hospital con una bala en la cabeza,
mientras que el, disfrutaba de un día de Sol en la playa junto a una amiga.
Los médicos hacían lo imposible para hacerla vivir un día más,
una hora más, un minuto más, un segundo más.
Pero la mujer, quería morir.
Fue entonces cuando la anciana entro al quirófano y le preguntó:
• Por qué lo hiciste?
Y ésta le contestó:
• Coño, vieja no puedo vivir sin el!
Y cerrando los ojos expiró.
Al día siguiente. El día de su entierro. Después de que todos
se habían marchados, dos lagrimas de amor y un epitafio
cubrían su tumba. Y el epitafio decía:
Aquí yace una estúpida promiscua que jamás conoció el significado del Amor y nunca supo buscar la respuesta!
L.S. EL
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servido por Jesus Salvador
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19 Mayo 2010
Aquella mañana el pueblo despertó alarmado
por un gigantesco ruido metálico.
Los hombres corrieron a buscar sus armas para defenderse,
pues pensaban; que se había iniciado una guerra.
Las mujeres asustadas, abrazaron a los niños y temblorosas;
se escondieron en sus habitaciones.
Las aves agitaron sus alas y volaron tan lejos;
que algunas olvidaron el camino de regreso.
Los caballos galoparon dispersos entre el bosque,
y los grillos callaron sus cantos.
Nadie hablaba. Solo se miraban. Preguntándose todos,
dentro de sí, que había pasado.
Fue entonces cuando Jhonfher Jesús;
apareció en medio de la calle,
todo lleno de alegría,
cantando y bailando
al ritmo de su ruidoso instrumento musical
(Una batería de ollas y platos
de la cocina de su mamá)
Creando así,
la orquesta más escandalosa del vecindario:
La coroteca filarmónica
de los niños traviesos.
servido por Jesus Salvador
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19 Mayo 2010
La vi una tarde de agosto.
Sencilla.
Vestida de camisa amarilla,
y pantalón marrón.
Llevaba en sus ojos;
el brillo de un mañana combativo,
a pesar de estar sometida
para aquél entonces,
al fuego de unos días tóxicos
en la escuela.
(Era tiempo de reinvidicaciones)
Iba con la alegría;
de un caminante subversivo,
en un presente preñado de sueños,
y voluntades recias.
(Somos el futuro,
Somos la revolución)
Hoy la recuerdo;
con la mirada pensativa y creadora,
de la romántica combatiente,
enardecida y enamorada
de las gloriosas paginas de la historia,
escrita con gallardía
a espada y pólvora
por nuestros libertadores.
(Bolívar era su inspiración,
Manuelita Saenz su rival imaginaria)
Hoy la oigo callar;
junto al silencio
de una noche reaccionaria,
herida bajo el estruendo
de un fusil enemigo.
(La oscuridad fue cómplice
de sus verdugos)
Escribo para ella
mi último poema de amor,
inspirado en su lucha por el pueblo,
por su gente,
por sus ideas multiplicadas,
y me niego a aceptar su voz fusilada
ahora que estamos
a la expectativa de un futuro,
y una mañana sin fronteras
combatiendo todos juntos
como ella soñaba.
¿Qué paso con ella?
Coño, ya es tarde.
La mataron ayer!
Ayer!
Ayer!
servido por Jesus Salvador
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19 Mayo 2010
Despertar al alba. Bañarse. Vestirse.
Tomar café. Encender un cigarrillo,
y como un robot; acelerar los pasos
para llegar a tiempo a la fábrica.
En la calle,
El ruido. El smog.
La gente apretujada
en columnas de uno a uno.
La primera maldición del día.
Un descuido. Una llamarada.
El transporte que no pasa,
y el tiempo que avanza,
avanza y no se detendrá.
Jamás se detendrá.
Repentinamente,
Gritos. Denuncias. Explosiones.
Lagrimas brotadas
de unos ojos enaltecidos.
Con mirada recia, altivamente denunciantes.
Más explosiones. Más gritos. Más golpes.
Muchas voces reunidas.
Los muchachos corriendo
tras la toma de un autobús.
Al final;
menos esperanza de llegar a tiempo,
menos posibilidad de aumento,
en resumen;
menos ganas de ir a trabajar.
Y el día agotándonos nuevamente.
Consumiéndonos, golpeándonos,
para olvidar
un niño triste en la calle,
un mendigo sin sueños,
una generación con hambre.
Sin escuelas.
Más golpeada aun.
Que tu.
Que yo.
Que esta pesadilla.
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servido por Jesus Salvador
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